El artista maquetuner muestra su modo de enfocar la vida tuner, pero entonces es cuando afloran las ramificaciones desde su punto de vista, no aferrarse a un estilo, tal vez el cambio de base a emplear implique otras acciones diferentes. En el universo tuner, ciertos modelos enfocan hacia un estilo en especial, o simplemente, es que se deje llevar y salga como implique lo que manifiesta la propia maqueta a su autor, explicitamente lo que quiera contarle.
Entonces Eder ante esa réplica del Nissan 350z, en escala 1/24 del fabricante de Maito, tuvo otra visión pickup. Tenía que plasmar esa versión, poniéndose manos a la obra.
Tras proceder a la reconversión con sus cortes de carrocería oportunos, se dispuso a nutrir de ensanche a la criatura. En el eje posterior de corte bajo progresivo asemejado al de la familia cabrio Z de Bmw. En el anterior su voluminosidad sin destacar, solo si le observa de frente. En los huecos generados, llantas cromadas con garganta generoso, de diseño que incluso parado te transmite desplazarse.
Explicitamente la visión del autor, esa acción mental que le desencadenó la reacción de creación, se hace notar, con la apertura tipo suicida de las puertas, mostrando además del sistema de apertura con resorte de muelle, el habitáculo de tentador rojo visceral, en contraste con el bitono dorado y negro de la carrocería, aderezado por la luz entrante a través de las luna tintada en vinilo rojo claro.
Si alzamos el capó ésta triple combinación hace acto de presencia en su totalidad. Si deslizamos la mirada hacia la defensa, observamos como se ha optado por cubrir la gran apertura central, con rejilla nido de abeja que a éstas escalas, generan un look explícitamente Tuning bello.
Si pasamos a la zaga, la artesanía se redondea absolutamente al apoderarse de ella. Los pilotos se simulan con rectángulos de fondo blanco, para ceder el protagonismo a los habitantes de la escueta "u" invertida, el escape doble en forma de "v", de muy generoso tamaño.