Él es el vampiro que puede ver la luz del Sol. Él antivampiro siendo uno de ellos, un héroe antihéroe, es Blade. En ésta ocasión no es Wesley Snipes, sino un Opel Astra de Burago a escala 1:18 que el artista del Tuning Javielillo Gijón, ha querido concederle ese toque Tuning sin estridencias, al contrario de los héroes de Marvel. Blade es solo un Opel Astra nacido con el virus de vampiro Tuning.
Su estética es negra tenebrosa, como la vestimenta del que ve el Sol, quien si te fijas descubres sus líneas musculosas venidas de serie, como los pasos de rueda o la defensa delantera con grandes aperturas, aderezadas con un lip que aporta pero sutilmente. La carrocería alisada cobra resalce cuando la implantación de las llantas de seis palas se adentran hacia el buje con su núcleo negro, más el resaltador de que busca sangre aunque no quiera, del aro en rojo vivo. Ello engullido en el paso de ruedas, para concederle ese "look" agresivo, reflejándose en el espejo, porque no sólo ve la luz, también se refleja con orgullo.
En su interior todo es sangre, como esa pedazo rave donde se puso de moda ese temazo, con sangre saliendo por aspersores. Habitáculo al completo en rojo vivo, cual bolsa de sangre como Red Bull que le da alas, resalta el contraste en belleza para los amantes del Tuning a escala.