Peugeot 205
Wow!
Fabricante: Sólido
Escala: 1:18
Autor: Guillaume Deyredk
En el mundo del Tuning siempre ha pasado que un proyecto entre coches de serie, destaca con suma facilidad, luego al llegar a un evento Tuning, ahí está el reto verdadero de destacar.....y el verdadero aliciente del "meter más cosas al coche". El no ser suficiente para destacar entre los semejantes. Cuando un proyecto genera la expresión que lo nombra, el objetivo está cumplido.
La base elegida por el artista Guillaume Deyredk es un Peugeot 205. Pequeño utilitario del siglo 20, una pelotilla que hizo las delicias en la juventud de vuestros padres. El fabricante Sólido lo replicó en escala 1/18, para ceder ésta unidad a las mágicas manos. y generar un Wow!.
El estilo es barroco, puro y duro, belleza descomunal. Todo gran proyecto comienza por la sustitución de su mirada, en éste caso fue la implantación artesana de las ópticas del Audi A3. Ello comanda el resto de la artesanía, donde el capó fué modificado hasta generar un alargamiento, con acabado "bad boy" sobre las ópticas. La defensa artesana de gran relieve en sus cuatro grandes aperturas, siendo una de ellas la calandra incorporada. El relieve inferior es como si una cuarta dimensión se le concediera. Ello es la culminación de la llegada del ensanche a la parte frontal.
En el lateral con la carrocería alisada y unificación de líneas, eliminación de manetas incluída, mediante la aplicación del estilo monoblock, la adaptación artesana entre tanta artesanía, de la implantación de los retrovisores tipo M3, cosas old school ello, se merece un Wow!.
El conjunto de ensanche es corte plano en aletas y talonera, con desarrollo del ensanche tras ello, camino de la carrocería en bella curvatura, Wow!. Ello exige unas llantas acordes, qué mejor que unas llantas cromadas inmensas para el conjunto, pero visualmente quedan reducidas, ya que hasta el ensanche cubre casi su perímetro.
Pasamos a la zaga, en lo alto alerón tipo visera unificado, en cotas inferiores, mezcla de alisamiento extremo aplicado. Detalles "old school" como las líneas en la luna desprovista del limpialuneta trasero, esos filamentos que al activarse liberan de vaho la visión trasera. En la cota media, los pilotos escogidos son los implantados con más artesanía, procedentes del Mazda RX-8. Su "look" tipo lexus, le concede belleza extrema al conjunto, culminado con la tremenda defensa artesana de tres grandes aperturas y misma fisonomía que la defensa delantera, incluída la llegada del ensanche. En ella, asoma el cuadruple escape en parejas separadas.
La calidad de definición de la réplica escogida, permite trabajar el interior para acabar con ésta proporción de belleza. Se escogió el color crema para cubrirlo, una réplica de volante de Isotta en resina y el resto hace la magia, como el maletero en caja de fibra, donde ubica dos grande subwoofers y centralmente dos amplificadores encastrados, y suena un rotundo